Cómo saber si un negocio necesita una web nueva (y cómo decírselo)
Las señales que indican que un pequeño negocio necesita una web nueva o solo un arreglo, cómo comprobarlas en cinco minutos y cómo planteárselo al dueño.
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Casi todos los negocios de tu barrio tienen algo parecido a una web. La ferretería tiene una que hizo un sobrino en 2014, la peluquería tiene una página de Facebook y un enlace a una app de reservas, y el taller tiene una web de plantilla que nadie ha tocado desde que la pagó. Así que la pregunta útil no es si tienen web, sino si la que tienen les está haciendo perder clientes.
Si vendes diseño web, marketing o software a pequeños negocios, distinguir unos de otros es la mitad del trabajo. Si llamas a quien tiene una web correcta, te dirá que no y tendrá razón. Si no llamas a quien la necesita de verdad, otro lo hará. Esta guía explica qué mirar, cómo comprobarlo rápido y, lo más delicado, cómo decírselo al dueño sin que se sienta atacado.
Respuesta corta: un negocio necesita una web nueva cuando no tiene una propia, cuando la que tiene no se puede usar bien en el móvil o cuando le impide hacer lo que sus clientes quieren hacer (reservar, pedir, llamar o encontrarle en Google). Si solo le falla algo concreto, como el HTTPS, los horarios o el botón de reserva, necesita un arreglo, no una web nueva. Para saberlo, abre su web en tu móvil, pásala por un analizador gratuito y mira cómo reciben hoy a sus clientes.
Lo que no es una señal
Antes de la lista, un aviso que ahorra muchas llamadas incómodas: que a ti la web te parezca fea no significa que el negocio necesite otra.
Una carnicería con una web sencilla, rápida, que se ve bien en el móvil y tiene el teléfono y el horario bien a la vista, cumple su función. Puede que el diseño te parezca anticuado, pero sus clientes no buscan diseño: buscan saber si abre el sábado. Si llegas diciendo «tu web está pasada de moda», el dueño oirá «quiero cobrarte por algo que no necesitas». Y probablemente acierte.
Tampoco es una señal, por sí sola, la antigüedad. Hay webs de hace diez años que funcionan y webs de hace dos que son un desastre. Lo que importa es lo que le pasa al cliente cuando entra.
Las señales de que necesita una web nueva
Las hemos agrupado en cinco tipos, de más a menos importante para el negocio. Las de los primeros grupos justifican por sí solas una web nueva. Las de los últimos suelen abrir la puerta a un arreglo o a un servicio más pequeño.
1. No tiene una web propia
Es la señal más clara, aunque no siempre es tan evidente como parece. Hay negocios que creen que tienen web y en realidad tienen:
- Solo redes sociales. Una página de Facebook o un perfil de Instagram. Sirven para mostrar el día a día, pero no aparecen bien en Google cuando alguien busca «fisioterapeuta en Leganés» y el negocio no controla nada: ni el formato, ni los datos, ni lo que pasa si la red cambia sus reglas.
- Una ficha en un directorio o una plataforma. El perfil en una app de reservas o en un directorio de empresas. Es útil, pero es de la plataforma, no del negocio.
- Una página dentro de la web de otro. La de la franquicia, la del proveedor o la de la asociación de comerciantes.
- Un dominio que ya no funciona. La ficha de Google enlaza a una dirección que da error o, peor, a una web que ya no es suya porque dejaron caducar el dominio.
Este último caso es más frecuente de lo que parece y es una conversación fácil: el dueño casi nunca lo sabe, y que alguien se lo diga le hace un favor.
2. No se puede usar en el móvil
La mayoría de la gente que busca un negocio de barrio lo hace desde el móvil, a menudo caminando o desde el coche. Google, además, hace años que evalúa las webs a partir de su versión móvil. Una web que no se adapta al móvil se nota enseguida:
- Hay que pellizcar la pantalla para leer el texto.
- Los botones y enlaces están tan juntos que pulsas el que no querías.
- El menú no se abre, o se abre y tapa toda la página.
- Aparece una barra para desplazarse en horizontal.
Si la web no se adapta al móvil, casi siempre está hecha con una tecnología o una plantilla tan antigua que arreglarla cuesta más que hacerla de nuevo. Es, junto con la anterior, la señal que más justifica una web nueva.

3. No deja hacer lo que sus clientes quieren hacer
Estas son las señales que más venden, porque se traducen directamente en dinero que el negocio pierde. Depende mucho del sector:
- Reservas por teléfono o en papel. Una peluquería, una clínica de fisioterapia o un centro de estética que solo da citas por teléfono pierde a todo el que llama mientras están atendiendo. Y muchos clientes prefieren reservar a las once de la noche, cuando el negocio está cerrado.
- Reservas a través de una plataforma con comisión. No es malo en sí, pero muchas cobran una comisión o una cuota por cada cliente o cada mes. Para algunos negocios, un sistema de reservas propio en su web se paga solo en pocos meses.
- Un restaurante con la carta en PDF o en foto. En el móvil hay que descargarla, ampliarla y moverse por ella. Además, Google no lee bien lo que hay dentro de una foto.
- Un comercio con producto que no vende online. No todos lo necesitan, pero una tienda de bicicletas, una librería o una floristería con encargos sí pueden ganar mucho con una tienda sencilla o con un formulario de pedidos.
- Sin forma rápida de contactar. Ni un teléfono que se pueda pulsar para llamar, ni WhatsApp, ni formulario. El cliente tiene que copiar el número a mano, y muchos no lo hacen.
4. Problemas técnicos que ahuyentan a los clientes
Son las señales que el cliente final nota sin saber explicarlas:
- Sin HTTPS. Chrome y los demás navegadores muestran «No seguro» junto a la dirección. Si además hay un formulario, mucha gente no se atreve a rellenarlo. Por sí solo es un arreglo, no un motivo para una web nueva, pero suele ir acompañado de otros problemas.
- Lentitud. Si la página tarda más de tres o cuatro segundos en mostrar algo en el móvil, parte de la gente se va. Google considera buena una web cuyo contenido principal aparece en menos de 2,5 segundos.
- Cosas rotas. Enlaces que llevan a páginas que no existen, imágenes que no cargan, un formulario que no envía nada o un mapa que muestra un error.
- Información desactualizada. Horarios distintos de los de Google, un teléfono antiguo, servicios que ya no ofrecen o un «© 2017» en el pie. Ninguna de estas cosas es grave por separado, pero juntas le dicen al cliente que nadie cuida esa web.
5. Le falta lo que la ley pide
En España, una web que vende o anuncia un negocio debe identificar a su titular (el aviso legal que pide el artículo 10 de la LSSI), explicar cómo trata los datos personales si los recoge y pedir permiso antes de instalar cookies que no sean imprescindibles. Muchas webs de negocios pequeños no tienen nada de esto, o tienen textos copiados que no corresponden con lo que hace la web.
Úsalo con cuidado. Es un argumento real, pero si lo planteas como una amenaza («te pueden multar») parecerá una técnica de presión. Funciona mejor como parte de un servicio completo: «además de hacerla nueva, te la dejo con el aviso legal, la privacidad y las cookies como pide la ley».
Si el negocio vende online, ten en cuenta también que la normativa europea de accesibilidad se aplica desde el 28 de junio de 2025 al comercio electrónico. Las microempresas que prestan servicios quedan exentas, así que la mayoría de los negocios de barrio no están obligados, pero conviene conocerla si trabajas con tiendas más grandes.
Resumen: qué señal pesa más
| Señal | Cómo comprobarla | Qué suele necesitar |
|---|---|---|
| No tiene web propia o el dominio no funciona | Ficha de Google y búsqueda de su nombre | Web nueva |
| No se adapta al móvil | Abrirla en tu móvil | Web nueva |
| Reservas solo por teléfono o con comisión | Su web, su ficha de Google y sus redes | Web nueva o sistema de reservas |
| Carta en PDF o en foto | Su web desde el móvil | Web nueva o carta en la web |
| Sin teléfono pulsable ni WhatsApp | Su web desde el móvil | Arreglo |
| Sin HTTPS | El candado o el «No seguro» del navegador | Arreglo |
| Lenta | PageSpeed Insights o un analizador | Depende: arreglo u optimización |
| Información desactualizada | Comparar con Google y con su escaparate | Arreglo o mantenimiento |
| Sin aviso legal, privacidad o cookies | El pie de la web | Arreglo |
Cómo comprobarlo en cinco minutos por negocio
No hace falta ser técnico. Este es el orden que funciona:
- Busca el negocio en Google Maps y mira si su ficha tiene web, a dónde lleva el enlace y qué dicen las últimas reseñas. Si los clientes se quejan de que «no cogen el teléfono», ya tienes un argumento para las reservas online.
- Abre la web en tu móvil, no en el ordenador. Intenta lo que haría un cliente: encontrar el horario, llamar, pedir cita. Si en treinta segundos no lo consigues, ahí está el problema.
- Fíjate en la barra de direcciones. Si pone «No seguro», no tiene HTTPS.
- Pásala por un analizador. Con nuestro analizador web gratuito ves en unos segundos si se adapta al móvil, si usa HTTPS, cuánto tarda en responder, si tiene teléfono pulsable, reservas, aviso legal y lo demás de esta lista. PageSpeed Insights, de Google, también es gratuito y es la referencia para la velocidad.
- Apunta una sola cosa concreta, la que más le cuesta clientes. Es lo que vas a usar para abrir la conversación.

Cinco minutos por negocio parece poco, pero si quieres revisar los 60 talleres de tu ciudad son cinco horas. Más adelante te contamos cómo acortarlo.
Cuándo no necesita una web nueva (y qué venderle entonces)
Hay negocios con una web aceptable a la que le falla una o dos cosas: no tiene HTTPS, el horario está mal o no hay forma de reservar. Venderles una web nueva sería caro para ellos y difícil para ti. Venderles el arreglo es fácil, rápido y honesto.
Además, quien te paga un arreglo pequeño y queda contento es el cliente con más probabilidades de pagarte después algo mayor: el mantenimiento mensual, el sistema de reservas o la web nueva cuando llegue el momento. Si te preguntas cuánto cobrar por cada cosa, lo tienes en nuestra guía sobre cuánto cobrar por una web a un pequeño negocio.
Cómo decírselo al dueño sin que se ofenda
Aquí es donde se pierden más ventas. El dueño de un negocio pequeño suele estar orgulloso de lo que tiene, aunque lo hiciera un familiar, y muchas veces le costó dinero. Si empiezas criticando su web, estás criticando una decisión suya.
Lo que funciona es hablar de sus clientes, no de su web:
- Describe lo que vive un cliente, no lo que tú ves. No digas «tu web no es responsive», sino «he intentado ver vuestro horario desde el móvil y había que ampliar la pantalla para leerlo».
- Enséñaselo en su propio móvil. Pídele que la abra él. Cuando lo ve con sus ojos, no hace falta convencerle de nada.
- Una sola cosa, la más importante. Si le das diez fallos, se siente atacado. Si le das uno, con un motivo claro, lo entiende.
- Termina con una pregunta, no con un presupuesto. «¿Os llegan muchas llamadas para pedir cita mientras estáis atendiendo?» abre una conversación. Un precio en la primera frase la cierra.
Por ejemplo, en una llamada a una peluquería:
«Hola, soy Laura, hago webs para negocios de Getafe. He visto que las citas se piden solo por teléfono, y en vuestras reseñas varios clientes dicen que les cuesta encontraros libres para llamar. ¿Os pasa mucho que suena el teléfono mientras estáis con alguien?»
Si quieres un guion adaptado a tu servicio y al sector del negocio, nuestro generador de guiones de llamada en frío te prepara uno gratis. Y para todo el proceso, desde encontrar los negocios hasta el seguimiento, tienes la guía sobre cómo conseguir clientes entre los negocios locales.

Cómo hacerlo con muchos negocios a la vez
Revisar a mano funciona cuando son diez negocios. Cuando son cien, la mayor parte de tu tiempo se va en abrir fichas y webs que no te interesan.
Para eso hicimos Coworky. Buscas un sector en un municipio o código postal, por ejemplo, centros de estética en Alcorcón, y te trae los negocios. Después, para los que eliges, hace la revisión de esta guía:
- Encuentra su web oficial y la distingue de perfiles en directorios, plataformas de reservas y redes sociales. Si no tiene web propia, te lo dice.
- Comprueba las señales técnicas y de negocio: si se adapta al móvil, si usa HTTPS, con qué está hecha, si reserva con una plataforma que cobra comisión, si vende online y qué redes y contactos publica.
- Le pone una puntuación de oportunidad con el motivo de cada punto, para que llames primero a quien más te necesita.
- Prepara con IA un informe para la primera llamada, con el argumento principal, las objeciones probables y un guion basado solo en lo que ha comprobado y en lo que tú vendes.
Puedes probarlo gratis, sin tarjeta, con 3 búsquedas y 10 análisis. Si quieres comparar antes con otras formas de encontrar negocios, lo tienes en nuestra comparativa de herramientas para encontrar clientes entre negocios locales.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si la web de un negocio está desactualizada?
Ábrela en el móvil e intenta encontrar el horario y el teléfono. Si tienes que ampliar la pantalla, si el navegador marca «No seguro», si los horarios no coinciden con los de Google o si el pie dice un año antiguo, está desactualizada. Un analizador web gratuito te lo confirma en segundos.
¿Qué es más importante, que la web sea bonita o que funcione en el móvil?
Que funcione en el móvil. La mayoría de los clientes de un negocio local lo buscan desde el teléfono, y una web que no se adapta les impide llamar, reservar o encontrar la dirección. El diseño importa, pero va después.
¿Cuándo es mejor arreglar una web que hacerla nueva?
Cuando se adapta bien al móvil y solo le falla algo concreto: el HTTPS, los horarios, un botón de llamada o un sistema de reservas. Si no se adapta al móvil o está hecha con una tecnología antigua, suele salir más barato hacerla de nuevo.
¿Un negocio con Instagram necesita una web?
Casi siempre, sí. Las redes sirven para mostrar el día a día, pero no aparecen bien cuando alguien busca un servicio en su ciudad, no permiten reservar o vender con facilidad y el negocio no controla su perfil. La web es el único canal que es suyo.
¿Cómo le digo a un cliente que su web necesita mejorar sin ofenderle?
Habla de lo que viven sus clientes, no de los fallos técnicos. Enséñaselo en su propio móvil, céntrate en una sola cosa y termina con una pregunta sobre su negocio en lugar de con un presupuesto.
¿Hay alguna herramienta que detecte qué negocios necesitan una web nueva?
Sí. Coworky busca los negocios de un sector en tu zona, comprueba la web de cada uno (móvil, HTTPS, reservas, tienda online, contactos) y les pone una puntuación de oportunidad. Para revisar una web suelta, puedes usar su analizador web gratuito.


