Herramientas para encontrar clientes entre negocios locales
Comparamos las formas de encontrar negocios locales a los que vender en España: Google Maps, directorios, bases de datos, extractores, IA y Coworky.

Si vendes webs, marketing o software a pequeños negocios, antes de la primera llamada hay una pregunta más básica: ¿de dónde saco la lista? Hay decenas de herramientas que prometen miles de contactos en minutos, y casi todas sirven para algo. El problema es que sirven para cosas distintas, cuestan distinto y algunas te pueden meter en un lío.
Una aclaración antes de empezar: este blog es de Coworky, así que tenemos un interés evidente. Por eso hemos intentado contarlo con honestidad, también cuándo Coworky no es la mejor opción. Los precios son los publicados por cada servicio en octubre de 2026 y pueden cambiar.
Respuesta corta: para encontrar clientes entre los negocios locales de España puedes usar Google Maps a mano (gratis pero lento), directorios como Páginas Amarillas o QDQ, bases de datos de empresas como eInforma (buenas para sociedades, flojas con autónomos), extractores de Google Maps como Outscraper, Apify o PhantomBuster (baratos y rápidos, pero van contra las condiciones de Google) o una herramienta de prospección como Coworky, que además de encontrar los negocios comprueba su web y te dice cuáles necesitan lo que vendes. Si vendes servicios digitales a negocios de barrio, lo que más ahorra no es tener más contactos, sino saber a cuáles llamar.
Qué debería darte una buena herramienta de prospección local
Antes de comparar, conviene saber qué buscar. Una lista de 5.000 teléfonos no vale nada si 4.800 son de negocios que no te necesitan. Para vender a pequeños negocios, lo que importa es esto:
- Datos actuales. Los negocios locales abren, cierran y cambian de web constantemente. Una base de datos de hace dos años está llena de persianas bajadas.
- Saber si el negocio te necesita. Que no tenga web, que no se vea en el móvil, que reserve por una plataforma con comisión. Sin esa señal, llamas a ciegas.
- Contactos que puedas usar. El teléfono que el negocio publica, su formulario, su dirección. No un email personal sacado de quién sabe dónde.
- Que no te meta en problemas. Las condiciones de uso de la fuente de los datos, el RGPD cuando el negocio es un autónomo y la LSSI si piensas escribir por email.
- Coste por cliente, no por contacto. Una herramienta barata que te hace llamar a 200 negocios para cerrar uno sale más cara que una que te deja cerrar uno de cada 40.
Comparativa rápida
| Opción | Para qué sirve mejor | Precio orientativo | Lo que hay que vigilar |
|---|---|---|---|
| Google Maps a mano | Empezar, zonas pequeñas | Gratis | Lento: 3-4 minutos por negocio |
| Páginas Amarillas, QDQ | Consultar negocios por actividad y zona | Gratis para consultar | Datos desiguales; no te dice qué les falta |
| eInforma y bases de datos de empresas | Sociedades con datos financieros, por CNAE | Desde 0,05 € por dato en listados | Pocos autónomos; sin información de su web |
| Extractores de Google Maps (Outscraper, Apify, PhantomBuster) | Volumen grande y rápido | Desde 1,50 $ por 1.000 fichas, o desde 69 $/mes | Van contra las condiciones de Google; datos sin filtrar |
| Apollo, Lusha, LinkedIn Sales Navigator | Empresas medianas y grandes | Suscripción mensual | Casi nada útil de un negocio de barrio |
| ChatGPT y otros asistentes | Preparar guiones e ideas | Gratis o suscripción | Se inventan negocios y datos |
| Coworky | Encontrar negocios de un sector y saber cuáles te necesitan | Gratis para probar; desde 19 €/mes | Solo España; no envía emails por ti |
1. Google Maps a mano
Es lo que hace casi todo el mundo al empezar, y no es mala idea. Buscas «fisioterapia en Getafe», abres cada ficha, miras la web y apuntas nombre, teléfono y lo que has visto en una hoja de cálculo.
Lo bueno: es gratis, los datos están al día y, al mirar cada negocio con tus propios ojos, aprendes mucho de tu mercado. Además, apuntar a mano lo que ves en Google Maps para llamar tú mismo no tiene nada que ver con extraer sus datos de forma masiva.
Lo malo: el tiempo. Entre abrir la ficha, entrar en la web, comprobarla en el móvil y apuntarlo todo, son 3 o 4 minutos por negocio. Cien negocios son una jornada entera antes de hacer una sola llamada.
Para quién: quien empieza, trabaja una zona pequeña o quiere conocer bien un sector antes de invertir en nada.

2. Directorios: Páginas Amarillas y QDQ
Los directorios de toda la vida siguen existiendo en internet y permiten buscar por actividad y localidad. En muchos aparecen la dirección, el teléfono y, a veces, la web y las redes del negocio.
Lo bueno: consultarlos es gratis y cubren negocios que no siempre tienen una ficha cuidada en Google.
Lo malo: la calidad de los datos es desigual, porque dependen de lo que cada negocio actualiza (o no). Y te dan un listado, no una valoración: no sabrás si la web de ese negocio funciona en el móvil o si ya tiene reservas online hasta que lo compruebes tú.
Para quién: como complemento a Google Maps, para encontrar negocios que allí no aparecen bien.
3. Bases de datos de empresas: eInforma y similares
Servicios como eInforma (de Informa D&B), Axesor y otros parecidos venden listados de empresas filtrados por actividad (CNAE), provincia, tamaño o facturación. En eInforma, por ejemplo, los listados de marketing se pagan por dato: desde 0,05 € por empresa los datos básicos, más IVA.
Lo bueno: son datos oficiales y estructurados, con información financiera que no encontrarás en otro sitio. Si vendes a empresas con cierto tamaño (asesorías grandes, cadenas, industria), son muy útiles.
Lo malo: salen sobre todo de registros mercantiles, así que cubren bien las sociedades y mal a los autónomos, que son buena parte de las peluquerías, talleres, bares y comercios de barrio. Y no te dicen nada de su presencia digital, que es justo lo que necesitas saber si vendes webs o marketing.
Para quién: quien vende a pymes con forma de sociedad y quiere filtrar por facturación o número de empleados.
4. Extractores de Google Maps: Outscraper, Apify y PhantomBuster
Son herramientas que recorren los resultados de Google Maps de forma automática y te devuelven una hoja con cientos o miles de negocios. Outscraper incluye unas primeras fichas gratis y luego cobra por cada mil; el extractor de Google Maps más conocido de Apify cuesta desde 1,50 $ por cada 1.000 negocios; PhantomBuster funciona por suscripción, desde 69 $ al mes.
Lo bueno: velocidad y precio. En minutos tienes un barrio entero en una hoja de cálculo.
Lo que hay que vigilar:
- Van contra las condiciones de Google. Las condiciones de Google Maps Platform prohíben expresamente extraer, copiar o guardar su contenido, incluidos nombres, direcciones y reseñas de negocios, para usarlo fuera de sus servicios. Incumplirlas no es un delito, pero lo que haces es usar datos que su dueño no permite sacar de ahí.
- El RGPD sí se aplica. Cuando el negocio es un autónomo, su nombre y su teléfono son datos personales. Guardarlos en una base de datos para prospectar exige una base legal (normalmente el interés legítimo), informarle y atender sus derechos si te lo pide.
- Los emails son el cebo peligroso. Muchas de estas herramientas añaden emails «enriquecidos». En España, la LSSI prohíbe enviar emails comerciales sin consentimiento previo, también a empresas. Tener el email no te da permiso para usarlo.
- Volumen sin criterio. Te dan todos los negocios, no los que te necesitan. El filtrado sigue siendo trabajo tuyo.
Para quién: perfiles técnicos que necesitan volumen y saben gestionar los riesgos legales. Para un autónomo que vende webs en su ciudad, suele ser más problema que solución.
5. Apollo, Lusha y LinkedIn Sales Navigator
Son las herramientas estrella de la venta B2B: bases de datos de empresas y de sus directivos, con cargos, emails y teléfonos.
Lo bueno: si vendes a empresas medianas o grandes, donde hay un director de marketing o un responsable de compras al que llegar, son muy potentes.
Lo malo: están pensadas para ese mundo. De una peluquería, un taller o una clínica de barrio rara vez tienen algo útil, porque su dueño no suele tener un perfil profesional cuidado con su cargo actualizado. Pagarás por una base de datos que apenas cubre a tus clientes.
Para quién: quien vende a empresas con estructura, no a negocios de barrio.
6. ChatGPT y otros asistentes de IA
Es tentador pedirle a un asistente de IA «dame 50 peluquerías de Alcalá de Henares sin web». No lo hagas para eso. Los asistentes generalistas no consultan un censo actualizado de negocios: mezclan negocios reales con otros cerrados o directamente inventados, y no pueden comprobar en ese momento si tienen web.
Donde sí ayudan es en todo lo demás: preparar un guion de llamada, pensar objeciones, redactar una propuesta o resumir lo que has visto en la web de un negocio. Úsalos como asistentes, no como fuente de datos.

7. Coworky
Coworky es la herramienta que hacemos nosotros, así que vamos con la misma vara de medir. Buscas un sector en un municipio o código postal (por ejemplo, talleres mecánicos en 28807) y te trae hasta 20 negocios por búsqueda, de Google Maps a través de su API oficial o de OpenStreetMap. Después, para los que eliges, hace lo que harías tú a mano:
- Comprueba cuál es su web oficial y la distingue de directorios, perfiles en plataformas y webs clonadas.
- Revisa las señales que importan: si se ve en el móvil, si usa HTTPS, si tiene reservas online o depende de una plataforma con comisión, si vende online o qué redes enlaza.
- Recoge los contactos que el propio negocio publica en su web.
- Le pone una puntuación de oportunidad y, si quieres, prepara con IA un informe con el guion de la primera llamada y las objeciones probables, usando solo hechos comprobados y lo que tú vendes.
Lo bueno: pasas de una lista de nombres a saber a quién llamar primero y qué decirle. Usa los datos de Google como Google permite (de sus fichas solo guarda el identificador) y no envía emails por ti, precisamente para que no acabes incumpliendo la LSSI.
Lo malo, o lo que no hace: solo funciona en España; no te da 10.000 contactos de golpe para un centro de llamadas; y no envía mensajes ni automatiza el contacto. Si buscas volumen masivo o envíos automáticos, no es tu herramienta.
Precio: la prueba es gratis, sin tarjeta, con 3 búsquedas y 10 análisis. Los planes empiezan en 19 € al mes más IVA (50 búsquedas y 100 análisis). Tienes todos los detalles en la página de precios.
Para quién: diseñadores web, agencias de marketing, consultores y empresas de software que venden a negocios de barrio y prefieren hacer 10 llamadas bien elegidas que 100 a ciegas.
Cómo elegir según tu caso
- Estás empezando y tienes más tiempo que dinero: Google Maps a mano, completado con nuestro analizador gratuito de webs para revisar cada negocio en segundos.
- Vendes a pymes con forma de sociedad y te importa su facturación: una base de datos de empresas como eInforma.
- Vendes a empresas medianas o grandes: Apollo, Lusha o LinkedIn Sales Navigator.
- Necesitas volumen y tienes perfil técnico: un extractor, sabiendo que vas contra las condiciones de Google y que el RGPD y la LSSI se aplican a lo que hagas después.
- Vendes servicios digitales a negocios locales y quieres saber a quién llamar: Coworky, que puedes probar gratis.
Lo que ninguna herramienta hace por ti
Todas estas herramientas resuelven el primer paso: saber quién existe. Ninguna hace la llamada, ni la visita, ni el seguimiento. Lo que convierte una lista en clientes sigue siendo llegar con un motivo concreto, hablar con quien decide y volver a llamar cuando toca.
Si quieres el método completo, lo tienes en nuestra guía sobre cómo conseguir clientes entre los negocios locales. Para saber cuántos negocios necesitas contactar al mes según tus objetivos, usa la calculadora de prospección. Y si estás pensando qué precio poner a tu trabajo, empieza por cuánto cobrar por una web a un pequeño negocio.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la mejor herramienta para encontrar clientes entre negocios locales?
Depende de lo que vendas. Para empezar sin gastar, Google Maps a mano. Para sociedades con datos financieros, una base de datos de empresas como eInforma. Para vender servicios digitales a negocios de barrio sabiendo cuáles te necesitan, una herramienta de prospección como Coworky, que comprueba la web de cada negocio y puntúa la oportunidad.
¿Es legal extraer datos de Google Maps para prospectar?
Las condiciones de Google Maps Platform prohíben extraer, copiar o guardar su contenido, incluidos nombres y direcciones de negocios, para usarlo fuera de sus servicios. Incumplir esas condiciones no es un delito, pero además los datos de autónomos son datos personales protegidos por el RGPD, y enviarles emails comerciales sin consentimiento está prohibido por la LSSI.
¿Puedo enviar emails a los negocios que encuentre?
No sin su consentimiento previo. El artículo 21 de la LSSI prohíbe las comunicaciones comerciales por email no solicitadas, también entre empresas. Lo recomendable es el primer contacto en persona o por teléfono, y enviar la propuesta por email cuando el negocio te lo pida.
¿Sirve ChatGPT para hacer listas de negocios locales?
No como fuente de datos: los asistentes generalistas no consultan un censo actualizado de negocios y pueden inventar nombres, teléfonos o webs. Sí son útiles para preparar guiones de llamada, objeciones y propuestas a partir de datos que hayas comprobado tú.
¿Cuánto cuesta una herramienta de prospección para negocios locales?
Desde gratis (Google Maps a mano o la prueba de Coworky) hasta varios cientos de euros al mes en plataformas B2B. Los extractores de Google Maps cobran desde 1,50 $ por cada 1.000 fichas, las bases de datos de empresas desde 0,05 € por dato, y Coworky desde 19 € al mes más IVA.
¿Por qué las bases de datos de empresas tienen pocos autónomos?
Porque se construyen sobre todo a partir de registros mercantiles, donde se inscriben las sociedades. Muchos pequeños negocios (peluquerías, bares, talleres, comercios) son autónomos y no aparecen o aparecen con datos incompletos.


