Coworky
Es una llamada de tres minutos. Llevas dos semanas sin hacerla. Y cada día que pasa, además, tienes que explicar por qué has tardado tanto.
Dame el primer paso, de dos minutosUna llamada no se puede ensayar ni corregir. A diferencia de un mensaje, ocurre en directo, sin borrador y sin poder releer antes de enviar. Para mucha gente eso es lo que la convierte en cara, no la conversación en sí.
Y luego está la trampa del retraso: cuanto más tardas, más incómoda es, porque ya no es solo la llamada, es la llamada más la disculpa. Cada día que pasa le añades un motivo más para no hacerla hoy.
También pasa que no sabes exactamente qué vas a decir, y crees que necesitas tenerlo claro antes de marcar. Casi nunca es verdad: la mayoría de las llamadas se aclaran hablando, y la persona al otro lado no espera un discurso.
Escribe qué llamada es y quédate con lo primero. Muchas veces el primer paso no es llamar: es escribir en una línea qué necesitas pedir. Hazlo aquí.
«Hola, llamo por…». Con tener resuelto el arranque, el resto sale solo, y es justo el arranque lo que te está frenando.
Prepararse más es la forma elegante de seguir aplazando. En cuanto tengas la primera frase, marca.
Un correo o un mensaje hecho vale infinitamente más que una llamada perfecta que no ocurre. No todo tiene que resolverse por el canal más difícil.
Esta página no diagnostica ni trata nada, y no sustituye a un profesional.