Un ejemplo. Tú escribes la primera línea; lo de debajo lo pone Coworky.
Escribiste: la memoria del máster
Empieza por aquí · 2 min
Abre el documento y escribe el título del primer apartado. Solo el título.
Si abres el documento y lo cierras. Si llevas once días viendo el mismo correo sin abrirlo y cada día pesa un poco más. Si has probado cinco aplicaciones de tareas y las cinco acabaron siendo otra lista que no miras.
Coworky está hecho para ese momento concreto, el de no poder arrancar. No para organizarte la vida. Mucha gente que lo usa tiene TDAH, con diagnóstico o sin él; no hace falta tenerlo, y esta página no te va a decir si lo tienes.
Si has llegado aquí por algo concreto, empieza por su página.
Porque no tiene un primer paso visible. Una tarea grande es un objeto sin bordes: no se sabe por dónde cogerla, así que no se coge. No es falta de voluntad, y por eso no se arregla poniéndole más voluntad.
No. Escribes la tarea y recibes el plan. Crear una cuenta solo sirve para que el plan te siga en otro dispositivo y para ponerte una cita contigo mismo.
Sí, y no hace falta dar una tarjeta ni un correo para usarlo.
Pide otro plan y ya está. La idea no es acertar con la tarea perfecta, es que el primer paso sea tan pequeño que no dé pereza empezarlo.
Sí. Está pensado para el momento de no poder arrancar, que le pasa a mucha gente con TDAH y a mucha sin él.
Esta página no diagnostica ni trata nada, y no sustituye a un profesional.